Técnicas
básicas de producción agraria
Consiste en alternar familias
distintas de plantas. Persigue preservar la biodiversidad y mantener la
fertilidad de los suelos.
Se cultivan dos o más especies diferentes
de modo que se beneficien mutuamente o que se beneficie una de ellas sin
verse afectada la otra.
Se
sitúan en los márgenes de las zonas de cultivo. Contribuyen
a evitar las inclemencias de las condiciones climáticas y favorecen
la atracción de insectos que facilitan la polinización.
En general, aportan todos los beneficios derivados de la biodiversidad.
Permiten
el reciclaje de los sustratos nutritivos del suelo, impiden la erosión
y favorecen una alta actividad microbiológica y por tanto el aporte
de materia orgánica.
Los animales juegan
un papel muy importante en el sistema agrícola ya que suministran
al suelo el sustrato orgánico indispensable para el abono de los
cultivos.
VENTAJAS E INCONVENIENTES RESPECTO DE LOS ALIMENTOS
CONVENCIONALES
Ventajas:
por
lo que en el ámbito local y en el medio rural, los beneficios son
evidentes.
Es
una producción que utiliza la biodiversidad natural como una herramienta
imprescindible en el manejo de las fincas.
Disminuye la contaminación
de aguas subterráneas y suelos por la utilización de fertilizantes
orgánicos de baja solubilidad, empleados en las cantidades adecuadas.
Además, como no se emplean pesticidas, contribuye a mejorar la
calidad del aire.
Los
productos de la agricultura ecológica, según sus defensores,
contienen más principios nutritivos que los procedentes de explotaciones
convencionales, si bien la afirmación está por demostrar,
ya que no existen estudios concluyentes al respecto.
El principal valor añadido de los productos ecológicos es
su respeto al medio ambiente y su compromiso con el desarrollo sostenible.
Inconvenientes:
(color,
brillo o tamaño, etc.). En general, los alimentos ecológicos
resultan de calidad inferior en este sentido. Sin embargo, lo que en realidad
importa es el contenido nutritivo de los alimentos que integran nuestra
dieta cotidiana.
Es
algo inferior, en algunos casos, a la de los alimentos convencionales.
Los alimentos ecológicos resultan un poco más caros debido
a que los sistemas de producción son más lentos y las necesidades
de mano de obra, mayores.
¿CÓMO RECONOCER QUÉ ALIMENTOS
SON ECOLÓGICOS?
La
agricultura ecológica se encuentra regulada legalmente en España
desde 1989, año en el que se aprobó el Reglamento de la
Denominación Genérica "Agricultura Ecológica"
y su Consejo Regulador, que vino aplicándose hasta la entrada en
vigor, el 1 de enero de 1993, del Reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo,
sobre la producción agrícola ecológica y su indicación
en los productos agrarios y alimenticios, fecha a partir de la cual prevalecen
los preceptos de la norma comunitaria.
Desde 1993, las competencias de control de la producción
ecológica quedan en manos de las Comunidades Autónomas,
por lo que existen en la actualidad 17 Organismos de Control (Consejos
o Comités de Agricultura Ecológica, CAE) encargados de verificar
que los alimentos ecológicos que llegan al mercado cumplen las
normas recogidas en el Reglamento 2092/91. Además, las operaciones
comerciales de compra y venta realizadas con alimentos ecológicos
también quedan registradas. Los controles sobre la producción
ecológica se realizan en las fincas de producción, en las
industrias de transformación (incluyendo almazaras, fabricación
de piensos y mataderos) y pueden efectuarse en la cadena de comercialización.
Cuando una partida de alimentos supera todos los controles
a los que es sometido, recibe una etiqueta que permite diferenciarlos
del resto de alimentos del mercado en la que figura la leyenda “Agricultura
ecológica”. En España 16 de los 17 organismos de control
tienen una etiqueta similar, mientras que Andalucía identifica
sus alimentos ecológicos con un logotipo diferente al resto. Desde
febrero de 2000, los agricultores ecológicos pueden solicitar la
utilización de una etiqueta europea que pretende facilitar a los
consumidores la identificación de los alimentos ecológicos,
así como facilitar su intercambio entre los países de la
Unión Europea.
Es necesario aclarar que términos como natural,
sin conservantes o aditivos, bio, dietético y otros utilizados
habitualmente en el etiquetado de alimentos, poco o nada tienen que ver
con el método de producción ecológico y, por tanto,
no deben confundir a los consumidores.
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