Maracuyá

Maracuyá: Cómo elegirlos y conservarlos

Temporada del Maracuyá

Está disponible desde octubre hasta abril, si bien su mejor temporada es en invierno.

Maduración del Maracuyá

Maracuyá, Fruta de la pasión abierto

Autor: arifarca

El tiempo de maduración se mide desde el cuajado hasta el momento máximo de crecimiento. El maracuyá requiere aproximadamente 50-70 días para su maduración; 7-9 meses después de la siembra, es decir, 6 meses después del trasplante La exposición a mayores temperaturas y radiación solar implican tiempos de maduración más cortos.

El mayor crecimiento del fruto se dará en los primeros 15-20 días, de manera que en los siguientes 35-50 días el aumento de peso y dimensiones se mantendrán invariables. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el maracuyá tiene la capacidad de seguir madurando después de desprenderse de la planta. No obstante, para consumo de fruto fresco, el fruto debe ser retirado de la planta cuando haya alcanzado un estado de madurez mínimo para que este proceso pueda continuar efectivamente.En su defecto, la aplicación suplementaria de etileno desencadena el proceso de maduración en frutos que han sido cosechados en condiciones de inmadurez.

La forma más práctica de identificar el estado de madurez del fruto es observar su cambio de coloración, ya que la variación de color se correlaciona con modificaciones en la composición química de la pulpa. Existen otras condiciones que indican madurez del fruto, tales como pérdida de firmeza, pérdida de brillo o desprendimiento fácil al presionar el pedúnculo. La fruta de la pasión tiene una piel lisa que se arruga al poco de comprarla, lo que indica que está madura y que ha sufrido una pequeña pérdida de humedad. Las frutas arrugadas deben consumirse con la mayor brevedad.

Cómo elegir y conservar el Maracuyá

Pulpa de la fruta de la pasión, maracuyá

Autor: arifarca

Es una de las frutas más difícil de elegir porque su apariencia externa casi siempre es óptima; sin embargo, por dentro puede no ser así, ya que la pulpa puede ser pobre e insuficiente para hacer algunos postres como batidos o tartas. De ahí que convenga seguir algunos consejos para su elección:

  • Elije una pieza que pese al menos 50 gramos, con esto se garantiza tener la cantidad de carne suficiente para elaborar diferentes platos.
  • Debe verse visualmente madura, por eso hay que elegir un maracuyá con la piel un poco rugosa.
  • No elijas los maracuyás con la cáscara verde porque aún no está lo suficientemente madura como para su consumo, hay que esperar; su color va del verde al amarillo según el grado de maduración.
  • Rechaza las piezas que tengan manchas y puntos negros porque es posible que la carne empiece a deteriorarse y a agriarse.

La conservación del maracuyá

Es importante almacenar el maracuyá en un lugar seco en el que la luz no les dé directamente, de lo contrario el proceso de descomposición se acelerará.

Si se opta por refrigéralo, se tiene que guardar en una bolsa de plástico cerrada, pero con agujeros para que respire o sin ningún tipo de protección, pero en la nevera en el cajón de la fruta. Conviene no congelarla porque la pulpa cambia de aroma, color y sabor.

En la nevera, un maracuyá entero sin cortar puede conservarse en un estado óptimo alrededor de 10 días (en bolsa de plástico cerrada con agujeros). Si se ha cortado previamente y en bolsa sellada puede mantenerse hasta un mes.

Entre las buenas costumbres de conservación y almacenamiento del maracuyá se halla la responsabilidad de no golpear las frutas ni lanzarlas de forma brusca a un recipiente porque se pueden deteriorar con facilidad.

Deterioro del Maracuyá

La piel del maracuyá cuando se oscurece hasta hacerse marrón casi negro indica que la fruta está deteriorada y su sabor comprometido, así que la única opción es deshacerse de ella. No obstante, la cáscara se puede guardar -mejor si no ha alcanzado ese color negruzco- y utilizarla como decoración en cócteles y postres en su presentación.